Preceptos morales de
El Camino a la Felicidad
Los veintiún preceptos de El Camino a la Felicidad pueden compararse a los lindes de una carretera. Para quienes saben dónde están esos lindes, esa carretera se convierte en una autopista lisa y de alta velocidad. Para marcar esos lindes de forma clara, las 95 páginas de este pequeño libro ofrecen una explicación completa de cada precepto y su aplicación a la vida cotidiana. Bajo estas líneas se cita la introducción de Ronald al libro, y la simple declaración de los preceptos en sí.
I N T R O D U C C I Ó N
a verdadera alegría y felicidad son valiosas.
Si uno no sobrevive, no se puede lograr la alegría y la felicidad.
Es difícil tratar de sobrevivir en una sociedad caótica, deshonesta y que por lo general es inmoral.
Cualquier individuo o grupo busca obtener de la vida tanto placer y liberación del dolor como pueda.
Tu propia supervivencia puede estar amenazada por las malas acciones de otros a tu alrededor.
Tu propia felicidad puede volverse tragedia y pesar por la deshonestidad y mala conducta de otros.
Estoy seguro de que puedes recordar ejemplos en que esto de verdad sucedió. Tales injusticias reducen la supervivencia de uno y dañan su felicidad.
Tú eres importante para otras personas. Se te escucha. Puedes influir a otros.
La felicidad o infelicidad de otros que podrías nombrar es importante para ti.
Sin muchos problemas, al usar este libro, puedes ayudarles a sobrevivir y a llevar vidas más felices.
Mientras que uno no puede garantizar que cualquier otro pueda ser feliz, se pueden mejorar sus posibilidades de supervivencia y felicidad. Y con las suyas, las tuyas también.
Está en tu poder indicar el camino a una vida menos peligrosa y más feliz.
- Cuida a tu persona.
- Sé moderado.
- No seas libertino.
- Ama y ayuda a los niños.
- Honra y ayuda a tus
padres.
- Da buen ejemplo.
- Busca vivir con la
verdad.
- No asesines.
- No hagas nada
ilegal.
- Apoya un gobierno
planeado y administrado
para toda la gente.
- No dañes a una persona
de buena voluntad.
- Salvaguarda y mejora tu
entorno.
- No robes.
- Sé digno de confianza.
- Cumple con tus obligaciones
- Sé industrioso.
- Sé competente.
- Respeta las creencias
religiosas de los demás
- Trata de no hacer a
otros lo que no querrías
que te hicieran a ti.
- Intenta tratar a los
demás como te gustaría
que ellos te trataran a ti.
- Florece y prospera.

